Basada en el relato de George R. R. Martin. Una reina (Amara Okereke), desesperada por encontrar la felicidad en el amor, envía a la poderosa bruja Gray Alys (Milla Jovovich) a las Tierras Perdidas, en busca de un poder mágico que permite a una persona transformarse en un hombre lobo. Con el misterioso cazador Boyce (Dave Bautista), que la apoya en la lucha contra criaturas oscuras y despiadadas, Gray deambula por un mundo inquietante y peligroso. Pero solo ella sabe que, cada deseo que se concede, tiene consecuencias inimaginables.
"Como 'Mad Max', pero mal, Más Mal (...) La película logra el raro y hasta meritorio privilegio de confeccionar, sin esfuerzo aparente, una soberbia y muy aburrida antología del despropósito. (...) Puntuación: ★ (sobre 5)"
Luis Martínez: Diario El Mundo
"Un Shakespeare de andar por casa (...) Poco juego y mucho trono para una serie B demasiado seria (...) Eso sí, Arly Jover lo borda (...) Puntuación: ★★ (sobre 5)"
Rubén Romero: Cinemanía
"Los intentos de la película de tomarse a sí misma a guasa son saboteados por la pesadez dramática consustancial al relato. Además, las secuencias de acción en su mayoría resultan anodinas y repetitivas (...) Puntuación: ★★ (sobre 5)"
Nando Salvá: Diario El Periódico
"Propone una catarata de aventuras postapocalípticas con espíritu de serie B (...) El filme certifica que Anderson sigue siendo fiel a su estilo visual. Insustancial, pero con momentos brillantes (...) Puntuación: ★★ (sobre 5)"
Jordi Batlle Caminal: Diario La Vanguardia
"90 minutos de paseo por un posapocalipsis estéticamente ligado a 'Mad Max' (...) y 'Underworld', que no da respiro al público (...) Para resistentes de la fantasía Serie B desacomplejada, bárbara y bastarda (...) Puntuación: ★★★ (sobre 5)"
Fausto Fernández: Fotogramas
"Una de las películas más decepcionantes de los últimos meses: no cumple ni como entretenimiento palomitero ni hace justicia a los personajes, lastrados por un torrente de giros de guión incongruentes en la fase de resolución."
Raquel Hernández Luján: Hobby Consolas
"A diferencia de muchos de los trabajos de Anderson, no es una adaptación de un videojuego. Pero da la sensación de serlo, y no es muy entretenido de jugar"