Justine, su marido y su círculo de amigos encuentran una solución a sus problemas de dinero: organizarán un falso crucero romántico para Franck, un rico inversor empeñado en seducir. Sólo hay un problema: es a Justine a quien Franck propone este fin de semana de enamorados...
"Una comedia romántica más en el haber de la industria del país vecino, elegantona, sosita, lo justo de picante y original, aunque, en ello no hay duda, con actores que le tiene bien pillada la medida al género. (...) Puntuación: ★★½ (sobre 5)"