Adrià (Leon Martínez) es un chico que vive de pueblo en pueblo con su hermano mayor Ramon (Pol López) y la pareja de éste Tona (Maria Rodríguez Soto). Adrià es mudo, no soporta los espacios cerrados y le cuesta mantener la atención cuando le hablan. Allí donde van, todos se ríen de él, le insultan, le tiran piedras. Y es que Adrià, las noches de luna llena no puede dormir y vaga por las calles. Y huele sangre... Y por eso los tres van de acá para allá, en su furgoneta. Huyendo.
"Film insólito que destaca en una cinematografía que había arrinconado el misterio y el terror creyendo que eran incompatibles con la denuncia, el progresismo y una mirada crítica a la actualidad (...) Puntuación: ★★★★ (sobre 5)"
Pere Vall: Fotogramas
"Curioso ejercicio cinematográfico (...) De ritmo parsimonioso y música escasa. Promete más de lo que ofrece, diluida en una narración que se pierde en la obviedad a pesar de la entrega de sus intérpretes (...) Puntuación: ★★ (sobre 5)"
Salvador Llopart: Diario La Vanguardia
"Buena película sobre el paso a la madurez, superando la mitología del cine de género y abrazando la vulnerabilidad adolescente."